Noelia muestra las cicatrices físicas que aún conserva del accidente ferroviario ocurrido el 21 de agosto de 2006 en Villada (Palencia). Un tren con destino a Hendaya descarriló, causando la muerte de siete personas, todas en su vagón.
Noelia viajaba hablando por teléfono cuando notó movimientos bruscos antes del impacto. El bolso que llevaba sobre el cuerpo amortiguó un hierro que lo atravesó, evitando lesiones mayores. Sufrió fracturas en la nariz y la mandíbula y estuvo diez días hospitalizada y más de dos meses en reposo.
No volvió a viajar en tren hasta 2019.