El 1 de abril de 2005 los entonces Príncipes de Asturias inauguraban en León el Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León, que nacía como un referente de vanguardia después de años de reivindicación de un espacio de este tipo en la ciudad. Un proyecto transgresor que poco a poco se hizo un hueco en la oferta cultural de la provincia y que ha superado crisis de todo tipo para convertirse en el referente internacional que se buscaba.